Texla Energías Renovables ha obtenido la resolución favorable de inscripción de su huella de carbono correspondiente al ejercicio 2025 en el Registro del Sistema Andaluz de Compensación de Emisiones (SACE), dependiente de la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía.

Este reconocimiento, concedido en la modalidad ‘Calculo’, representa un nuevo avance en la estrategia de sostenibilidad ambiental, social y de buen gobierno (ESG) que Texla puso en marcha en 2025, año en el que también formalizó su adhesión al Pacto Mundial de las Naciones Unidas. Desde entonces, la compañía trabaja para integrar progresivamente los criterios ESG en su modelo de gestión y en el desarrollo de su actividad.

Con esta iniciativa, la compañía refuerza su compromiso ambiental también desde su propia actividad, mediante la medición de sus emisiones, la identificación de oportunidades de mejora y el establecimiento de objetivos de reducción.

Un objetivo de reducción del 21 % para 2030

La huella de carbono registrada comprende las emisiones de alcance 1 y 2 de las actividades desarrolladas por Texla en sus sedes de Sevilla, Cádiz y Zaragoza, con un total de 66,89 toneladas de CO₂ equivalente en 2025.

Los resultados, que identifican la movilidad corporativa como la principal fuente de emisiones, seguida del consumo eléctrico de sus instalaciones, constituyen el punto de partida del plan de reducción de la compañía.

Con 2025 como año de referencia, Texla se ha fijado el objetivo de reducir un 21 % sus emisiones absolutas de alcance 1 y 2 para 2030, lo que supondría situarlas en un máximo de 52,84 toneladas de CO₂ equivalente.

Para avanzar hacia este objetivo, Texla ha definido una hoja de ruta centrada en la reducción de las emisiones asociadas a la movilidad corporativa y al consumo eléctrico, mediante la renovación progresiva de su flota, el impulso de la electricidad de origen renovable y la mejora de la eficiencia energética de sus instalaciones.

Una hoja de ruta climática integrada en la estrategia ESG

Estas actuaciones se enmarcan en el Plan de Transición Climática 2025–2030 en el que trabaja Texla, concebido para integrar la variable climática en su gestión y establecer mecanismos de seguimiento y evaluación de los compromisos adquiridos.

El plan contempla la actualización anual de la huella de carbono, la evaluación de las medidas implantadas y la ampliación progresiva del inventario a otras emisiones indirectas de alcance 3, a medida que se disponga de información suficientemente completa y trazable.

Esta línea de trabajo se suma a los compromisos ambientales que Texla mantiene a través de su Sistema de Gestión Ambiental, certificado conforme a la norma ISO 14001, y de su adhesión al Pacto Mundial de Naciones Unidas, reforzando la integración de la sostenibilidad en su modelo de gestión.

Paralelamente, Texla ha solicitado la inscripción de su huella de carbono en el registro estatal del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), cuyo expediente se encuentra pendiente de resolución. Esta tramitación complementa el reconocimiento ya obtenido en el ámbito autonómico.

La inscripción en el SACE constituye así un nuevo hito en la estrategia ESG de Texla y refleja su voluntad de avanzar hacia una gestión cada vez más eficiente, responsable y comprometida con la reducción de su impacto ambiental. Con el horizonte puesto en 2030, la compañía continúa trabajando para trasladar a su propia actividad el compromiso con la sostenibilidad y la transición energética que forma parte de su modelo de negocio.

Conoce nuestro compromiso ESG