El verdadero factor que determina el éxito de cualquier proyecto de energía renovable está en la capacidad de avanzar sin bloqueos regulatorios, con seguridad ambiental y aceptación social. En este escenario, la consultoría ambiental se ha convertido en un servicio estratégico imprescindible para los grandes promotores energéticos.
En Texla, con más de dos décadas de experiencia en el sector, hemos constatado que la consultoría ambiental es la primera piedra de cualquier proyecto sólido. Un área que, lejos de limitarse a la elaboración de estudios, se ha transformado en una herramienta de gestión integral que reduce la incertidumbre, anticipa riesgos y facilita la interlocución con las administraciones y el territorio.

En la imagen, Abraham Macias revisando el estado fitosanitario de una encina para valorar la necesidad de aplicar tratamientos preventivos o correctivos.
¿Qué es la consultoría ambiental?
La consultoría ambiental comprende el conjunto de análisis, estrategias y acompañamiento técnico que garantizan que un proyecto energético se desarrolle conforme a la normativa vigente, respetando el entorno y asegurando su viabilidad social, económica y ambiental. Su objetivo no es solo cumplir con los requisitos legales, sino anticipar impactos, prevenir conflictos y aportar soluciones que hagan sostenible el desarrollo del proyecto.
Dentro de este servicio, Texla ofrece una amplia gama de actuaciones: desde estudios de impacto ambiental y gestión de autorizaciones hasta el diseño de medidas correctoras y planes de seguimiento, pasando por análisis de biodiversidad, evaluación de riesgos, due diligence ambiental o asesoramiento en cumplimiento ESG. También desarrollamos estrategias para la gestión eficiente del agua, suelo y biodiversidad, promoviendo el equilibrio entre el desarrollo energético y la conservación natural. Todo ello con una visión estratégica que conecta la ingeniería con la sostenibilidad.
“La clave está en convertir la complejidad regulatoria y ambiental en certidumbre para el cliente. Nuestra labor es asegurar que cada proyecto tenga el respaldo técnico y social necesario para avanzar con paso firme”, señala Abraham Macías Llanes, consultor ambiental en Texla.

Revisión de un hotel de insectos en la planta solar, dentro del programa de seguimiento de biodiversidad para fomentar la fauna polinizadora y auxiliar.
El expertise que diferencia a Texla
Los plazos de desarrollo de los proyectos renovables en España están condicionados por la tramitación ambiental. Cualquier retraso puede suponer costes millonarios o incluso la pérdida de oportunidades estratégicas en el marco regulatorio actual. Por ello, la anticipación y la detección temprana de riesgos ambientales se han convertido en un factor de competitividad.
Texla aplica una metodología basada en la anticipación y la gestión eficiente de los condicionantes ambientales, analizando desde el inicio los posibles impactos, diseñando medidas correctoras y evaluando alternativas que compatibilicen los objetivos energéticos con la protección del entorno.
“Lo que ofrecemos a nuestros clientes es la tranquilidad de que sus proyectos avanzan con un marco ambiental sólido. El valor está en anticipar, interpretar y acompañar de principio a fin”, destaca Abraham Macías Llanes.
Entre los aspectos que diferencian la consultoría ambiental de Texla destacan su gestión integral de autorizaciones y permisos, garantizando seguridad jurídica y eficiencia administrativa; el diseño de medidas realistas y adaptadas a cada territorio, que fortalecen la aceptación social; un asesoramiento continuo y multidisciplinar, que integra la variable ambiental en la planificación técnica y de negocio; y una interlocución directa y proactiva con las administraciones, clave para reducir tiempos y anticipar incidencias.

Supervisión de medidas correctoras para la fauna terrestre. Control de bebederos instalados como parte del plan de vigilancia ambiental.
En un contexto que exige proyectos ágiles, viables y ambientalmente sólidos, Texla convierte la sostenibilidad en un activo estratégico: integra el cumplimiento ambiental en la lógica del negocio, minimiza riesgos y genera confianza en cada fase del proyecto. Aportar certidumbre ambiental no es un valor añadido: es una ventaja competitiva esencial.

Inspección de las plantaciones de Tamarix establecidas en los taludes del arroyo que atraviesa la PSFV, para verificar su arraigo y eficacia en la estabilización del terreno.