Entrevista realizada por Victoria Muñoz de Texla Renovables

Andalucía ya roza los 20.000 MW de potencia renovable instalada, según los datos del primer semestre de 2026. Sin embargo, transformar esa capacidad energética en nuevas oportunidades de crecimiento exige algo más que disponer de un recurso renovable abundante: requiere red, infraestructuras, planificación y capacidad para atraer nuevos consumos.

Los centros de datos son un buen ejemplo de ese nuevo escenario. La comunidad cuenta con cerca de 10.000 millones de euros en inversiones anunciadas vinculadas a este sector, en un momento en el que las limitaciones de capacidad de la red, la planificación energética y el nuevo marco regulatorio que prepara el Gobierno serán determinantes para su desarrollo. Una realidad que vuelve a poner sobre la mesa una cuestión de mayor alcance: cómo convertir la ventaja renovable de Andalucía en nueva demanda, inversión, industria y empleo.

Sobre este reto reflexiona en esta entrevista para CLANER Antonio Morales, director de la Zona Sur de IGNIS. Para Morales, las renovables no pueden entenderse como activos aislados, sino como una palanca para atraer nuevos consumos, impulsar el desarrollo industrial y generar actividad económica de mayor valor añadido. Una oportunidad que, advierte, exige acelerar las infraestructuras y mejorar la coordinación entre administraciones.

IGNIS trabaja precisamente en esa convergencia entre generación y demanda. La compañía desarrolla en el sur proyectos de generación renovable, almacenamiento y descarbonización industrial y lleva dos años trabajando para trasladar a Andalucía su modelo de desarrollo de centros de datos asociados a generación renovable e infraestructuras eléctricas existentes. Actualmente cuenta con iniciativas en Granada, Málaga, Córdoba y Sevilla, todavía sujetas a distintos hitos técnicos, comerciales y administrativos.

Pero la mejora de las redes, el impulso al almacenamiento, los nuevos consumos, el desarrollo de hidrógeno renovable y la descarbonización industrial forman parte de una transformación que deberá avanzar también de la mano del territorio. Una visión que IGNIS ha aplicado en el proyecto Caparacena 400, reconocido con el Premio Verde Andaluz en los Premios Horizonte Sostenible por su integración ambiental y territorial. Porque, como señala Morales, “la transición energética solo será sólida si los territorios perciben beneficios concretos y participan en el proceso”.

Andalucía tiene energía, proyectos y demanda potencial, pero la red continúa condicionando la llegada de nuevas inversiones. Tras la reciente aprobación de 17.900 millones de euros adicionales para reforzar las redes hasta 2030, ¿estamos ante un verdadero punto de inflexión o seguirá siendo la capacidad eléctrica uno de los grandes frenos para el crecimiento de la comunidad?

La inversión anunciada es una señal positiva y puede marcar un punto de inflexión, pero solo si se traduce con rapidez en actuaciones concretas, especialmente en los nudos donde hay simultáneamente recurso renovable, proyectos maduros y demanda industrial. En Andalucía el reto no es únicamente disponer de más red, sino planificarla con una visión de sistema: generación, almacenamiento y nuevos consumos deben avanzar de forma coordinada. Si reforzamos la infraestructura sin conectar la planificación energética con la industrial, corremos el riesgo de seguir teniendo energía disponible en unos lugares y demanda bloqueada en otros.

Desde IGNIS defendemos que la red debe considerarse una verdadera infraestructura de competitividad. Andalucía puede atraer industria electrointensiva, centros de datos y nuevos proyectos de descarbonización, pero necesita capacidad suficiente, plazos previsibles y criterios de acceso transparentes. El punto de inflexión llegará cuando la planificación deje de responder solo al crecimiento histórico y empiece a anticipar dónde se están generando las oportunidades económicas del futuro.

“SI REFORZAMOS LA INFRAESTRUCTURA SIN CONECTAR LA PLANIFICACIÓN ENERGÉTICA CON LA INDUSTRIAL, CORREMOS EL RIESGO DE SEGUIR TENIENDO ENERGÍA DISPONIBLE EN UNOS LUGARES Y DEMANDA BLOQUEADA EN OTROS”

 

Edificio IGNIS

Contar con abundantes recursos renovables no garantiza por sí solo la industrialización. ¿Qué necesita la comunidad para transformar esa ventaja energética en nueva industria, inversión y empleo?

Andalucía necesita convertir su ventaja renovable en una propuesta industrial completa. La electricidad competitiva es una condición necesaria, pero no suficiente. Debe ir acompañada de red, suelo compatible, agua cuando sea necesaria, conectividad, talento, proveedores locales, seguridad jurídica y, especialmente, una tramitación que permita saber con claridad cuándo podrá empezar a operar una inversión.

También es fundamental vincular la nueva generación con consumo estable y cercano. En IGNIS trabajamos precisamente con esa lógica: no vemos las renovables como activos aislados, sino como la base para atraer nuevos consumos, desarrollar almacenamiento, impulsar centros de datos y ofrecer soluciones de descarbonización a la industria. El objetivo debe ser que una mayor parte del valor añadido permanezca en el territorio, en forma de inversión, empleo cualificado, actividad para proveedores y oportunidades para los municipios. Andalucía no debe limitarse a exportar electrones. Debe utilizar su energía para fabricar, innovar y crecer.

En la imagen, PFV Cimera Solar

El almacenamiento vive un fuerte impulso inversor y acumula una cartera creciente de proyectos. ¿Dónde están hoy los principales cuellos de botella para que esa cartera llegue realmente a construirse y operar?

Hoy los principales cuellos de botella son la incertidumbre sobre los ingresos, la complejidad regulatoria, el acceso y conexión y la coordinación de permisos. El almacenamiento aporta flexibilidad, reduce vertidos, desplaza energía hacia las horas de mayor demanda y presta servicios esenciales al sistema. Sin embargo, muchos proyectos todavía no disponen de una señal económica suficientemente visible y estable para tomar una decisión final de inversión.

“SI ANDALUCÍA CONSIGUE ACELERAR LAS INFRAESTRUCTURAS Y COORDINAR A LAS DISTINTAS ADMINISTRACIONES, TIENE CONDICIONES PARA CONVERTIRSE EN UN NUEVO NODO DE INVERSIÓN DIGITAL SOSTENIBLE”

 

Coracha Solar

Además, debemos diferenciar entre almacenamiento hibridado con generación y proyectos independientes, porque presentan diferentes configuraciones, necesidades y formas de aportar valor al sistema. Se necesita un marco que remunere adecuadamente la capacidad, la flexibilidad y los servicios de red, junto con procedimientos administrativos más homogéneos. IGNIS aporta una ventaja diferencial en este ámbito gracias a su experiencia en desarrollo, operación y gestión de la energía. Para nosotros, la batería no es solo un equipo que compra y vende electricidad, sino un activo que debe optimizarse en todos los mercados y coordinarse con la generación y la demanda.

 

Una de las grandes fuentes de nueva demanda eléctrica serán los centros de datos. El Gobierno prepara una regulación específica que plantea que al menos el 80 % de su consumo esté respaldado por nueva generación renovable. ¿Puede este nuevo escenario favorecer a territorios con un elevado potencial renovable como Andalucía en la carrera por atraer estas inversiones?

Estamos todavía ante un proyecto de real decreto y, por tanto, hay que esperar a su redacción definitiva para conocer su alcance y hacer valoraciones.

Lo que sí creemos es que España tiene una oportunidad y, de manera muy especial, la tiene Andalucía. Nuestra comunidad dispone de un recurso renovable extraordinario y de un parque de instalaciones ya en funcionamiento que constituye una ventaja competitiva real para atraer inversiones digitales. La clave es poder aprovechar ese activo. Las instalaciones existentes pueden contribuir al suministro renovable de los centros de datos, a su correlación temporal y a la integración de nueva demanda, especialmente cuando se combinan con almacenamiento, se repotencian o se vinculan físicamente al consumidor mediante autoconsumo o a través de redes interiores. Al mismo tiempo, la llegada de estos nuevos consumos puede impulsar nueva generación y nuevas inversiones en flexibilidad.

El enfoque de IGNIS es combinar acceso a red, generación renovable asociada, gestión energética y, cuando aporta valor, almacenamiento. De esta forma, estas nuevas demandas pueden integrarse de manera eficiente en el sistema, aprovechando mejor los recursos renovables disponibles y sin comprometer la seguridad del suministro ni trasladar costes al resto de los consumidores. Alrededor de estas inversiones, además, se generan actividad económica, empleo cualificado y capacidad digital. Andalucía tiene una oportunidad. El reto es crear las condiciones que permitan aprovecharla plenamente.

 

IGNIS cuenta ya con 2 GW de capacidad eléctrica asegurada para el desarrollo de centros de datos y participa en proyectos anunciados recientemente en Madrid y Segovia. ¿Contempla trasladar este modelo a Andalucía y existen ya iniciativas en estudio en la comunidad?

Sí. IGNIS lleva ya dos años trabajando para replicar en Andalucía el modelo desarrollado en otras regiones: asociar nuevos centros de datos a generación renovable y aprovechar de forma eficiente las infraestructuras eléctricas existentes. En la comunidad tenemos iniciativas en desarrollo en varias provincias, como Granada, Málaga, Córdoba y Sevilla. Se trata de iniciativas concebidas desde su origen para asociar nueva demanda digital con generación renovable e infraestructuras eléctricas existentes. Así se materializa la máxima de que, cuando una instalación fotovoltaica llega a un territorio, además de los beneficios inherentes a la propia instalación de generación, se abre una puerta para la atracción de nuevas inversiones y la generación de empleo de calidad en el entorno local. Estamos hablando de centros de datos de gran capacidad, con inversiones de gran escala y necesidades de empleo cualificado y actividad económica de alto valor añadido.

 

PFV Guadacano

Son proyectos que todavía deben completar hitos técnicos, comerciales y administrativos, por lo que debemos comunicar sus cifras con prudencia. Lo relevante es que ya existe trabajo real sobre emplazamientos, conexión, suministros, ingeniería y tramitación. La propuesta de IGNIS va más allá de disponer de megavatios: buscamos ofrecer una solución integral que aporte electricidad renovable, acceso a red, flexibilidad operativa y desarrollo territorial. Si Andalucía consigue acelerar las infraestructuras y coordinar a las distintas administraciones, tiene condiciones para convertirse en un nuevo nodo de inversión digital sostenible.

El hidrógeno renovable sigue llamado a desempeñar un papel relevante en la descarbonización industrial, pero muchos proyectos están encontrando dificultades para pasar del anuncio a la ejecución. El propio Armonia Green Sevilla de IGNIS se ha visto aplazado. ¿Qué está frenando hoy esta industria y qué tendría que cambiar para que proyectos de esta escala puedan materializarse?

El principal freno es que el hidrógeno renovable todavía necesita cerrar simultáneamente demasiadas variables: energía competitiva, acceso a red, agua, permisos, financiación, infraestructuras logísticas y, sobre todo, compradores dispuestos a firmar contratos de largo plazo. No basta con producir hidrógeno o amoniaco renovable. Es imprescindible que exista una demanda solvente y un marco que reduzca la diferencia de coste frente a las alternativas fósiles.

“EL HIDRÓGENO DEBE PASAR DE UNA POLÍTICA DE ANUNCIOS A UNA POLÍTICA DE DEMANDA INDUSTRIAL”

Armonia Green Sevilla sigue representando bien la ambición industrial de IGNIS y el potencial de Andalucía. El proyecto ha avanzado en elementos importantes, pero su calendario debe acompasarse a la maduración de la demanda, las ayudas, la infraestructura y las condiciones de mercado. Aplazar no significa abandonar. Significa adaptar el desarrollo para que llegue a construirse sobre bases sólidas. Para que proyectos de esta escala se materialicen necesitamos mecanismos de apoyo más predecibles, planificación e inversión en la red de transporte eléctrica, rapidez en la ejecución de las ayudas, reglas europeas estables y contratos de compra que permitan financiar las inversiones. El hidrógeno debe pasar de una política de anuncios a una política de demanda industrial.

 

Mirando al sur de España, ¿dónde ve hoy IGNIS las mayores posibilidades de crecimiento y qué tecnologías o proyectos concentrarán el foco de la compañía durante los próximos años?

Vemos oportunidades muy claras en cuatro ámbitos conectados entre sí: generación renovable, almacenamiento, nuevos consumos digitales y descarbonización industrial mediante electrificación y el hidrógeno renovable y sus derivados. Andalucía permite trabajar esa combinación a escala y con una fuerte dimensión territorial.

El foco de IGNIS estará en desarrollar proyectos que integren varias capacidades de la compañía. Somos una empresa energética española presente en toda la cadena de valor, con equipos propios de desarrollo, ingeniería, construcción, operación y gestión de la energía. Esa integración es especialmente valiosa en un mercado que ya no demanda únicamente megavatios renovables, sino energía firme, flexible, competitiva y adaptada al consumidor. En el sur queremos seguir promoviendo baterías asociadas a nuestros activos, soluciones para centros de datos en varias provincias, proyectos de descarbonización industrial y aquellas iniciativas de hidrógeno y derivados que acrediten demanda y viabilidad. Nuestra prioridad no es acumular anuncios, sino convertir proyectos complejos en inversión real.

“EL GRAN RETO ENERGÉTICO DE ANDALUCÍA SERÁ CONVERTIR SU EXTRAORDINARIO RECURSO RENOVABLE EN INDUSTRIA, EMPLEO Y PROSPERIDAD”

Caparacena 400 ha sido reconocido con el Premio Verde Andaluz en los Premios Horizonte Sostenible por su integración en el entorno natural. ¿Qué enseñanzas deja este proyecto sobre cómo compatibilizar el desarrollo de grandes infraestructuras energéticas con la protección del territorio?

Caparacena 400 demuestra que la integración ambiental no debe abordarse al final del proyecto como una corrección, sino desde las fases más tempranas del diseño, durante todo el desarrollo, y a lo largo de su vida útil. La selección del emplazamiento, el conocimiento del territorio, la restauración, la biodiversidad, el seguimiento ambiental y la relación con los agentes locales deben formar parte de una misma estrategia. El reconocimiento recibido valora precisamente la originalidad y el esfuerzo de integración de las instalaciones en el entorno natural y territorial.

Pero hay una segunda enseñanza igual de importante: la sostenibilidad también es social. En Caparacena, el Plan Compromiso de IGNIS ha vinculado el proyecto con formación e inclusión laboral de personas del entorno, colaborando con organizaciones sociales y generando oportunidades durante la construcción y la operación. La transición energética solo será sólida si los territorios perciben beneficios concretos y participan en el proceso. Compatibilizar energía y territorio exige rigor técnico, escucha, transparencia y presencia a largo plazo. No se trata solo de minimizar impactos, sino de generar valor compartido.

 

Para terminar, si tuviera que definir en una frase cuál será el gran reto energético de Andalucía durante esta década, ¿cuál sería?

El gran reto energético de Andalucía será convertir su extraordinario recurso renovable en industria, empleo y prosperidad, haciendo que las redes, el almacenamiento y la nueva demanda avancen al mismo ritmo.

Entrevista realizada para CLANER