Entrevista realizada por Victoria Muñoz de Texla Renovables
El almacenamiento energético vive uno de los momentos más decisivos de su historia. El acuerdo alcanzado el pasado 26 de junio entre la Comisión Europea, el Parlamento Europeo y el Consejo de la UE para impulsar el despliegue del almacenamiento marca un nuevo paso hacia un sistema eléctrico más flexible, resiliente y menos dependiente de los combustibles fósiles. El objetivo es ambicioso: alcanzar los 200 GW de capacidad de almacenamiento en Europa antes de 2030 para facilitar una mayor integración de las energías renovables. Una cifra que multiplica casi por cuatro los 55 GW instalados a comienzos de este año.
España, y especialmente Andalucía, se encuentran en una posición estratégica dentro de este nuevo escenario. La aceleración de la tramitación de proyectos BESS y la apuesta por la hibridación están redefiniendo el desarrollo de los nuevos activos renovables, en un momento en el que el almacenamiento ha dejado de ser una opción tecnológica para convertirse en una infraestructura esencial para la transición energética.
Santos Rodríguez, director del Departamento de Desarrollo de Texla Energías Renovables, conoce de primera mano esta evolución. La compañía participa actualmente en el desarrollo de más de 1.500 MW en sistemas BESS y ha convertido el almacenamiento en uno de sus principales ámbitos de especialización.
En esta entrevista para CLANER, hablamos con Santos Rodríguez sobre el auge de los sistemas BESS, la hibridación con plantas renovables, el papel de los sistemas EMS y la evolución de un mercado llamado a convertirse en uno de los pilares de la transición energética.
También analizamos los retos regulatorios que condicionan su desarrollo y, en particular, la aplicación del Real Decreto 997/2025, una norma que, en su opinión, supone un paso en la buena dirección, pero cuya eficacia dependerá de que las administraciones unifiquen los criterios de interpretación, especialmente en materia ambiental, y dispongan de los recursos necesarios para agilizar la tramitación de los expedientes.
La tramitación de proyectos BESS en España se ha disparado un 464% interanual en el primer trimestre de 2026. ¿Estamos entrando definitivamente en el gran ciclo del almacenamiento energético?
Sin duda alguna, los datos de este primer trimestre confirman lo que el sector venía anticipando desde 2025, el almacenamiento ha pasado de ser una opción experimental a una necesidad estratégica. Con la situación actual de las energías renovables, especialmente la fotovoltaica, el sistema eléctrico experimenta momentos de gran volatilidad con precios bajos o incluso negativos en las horas centrales del día. Los sistemas BESS es la única vía para gestionar esos excedentes y poder recuperar la rentabilidad de los proyectos, garantizar a su vez la estabilidad de la red y dar el verdadero salto cualitativo hacia la descarbonización. Las plantas híbridas con baterías representan la evolución lógica del sector energético.
“AUNQUE SE HAN DADO PASOS IMPORTANTES PARA PRIORIZAR Y SIMPLIFICAR LA HIBRIDACIÓN, LA VELOCIDAD DE LA TRAMITACIÓN ADMINISTRATIVA Y LA CLARIFICACIÓN DE LA CAPACIDAD DE DEMANDA AÚN VAN UN PASO POR DETRÁS DE LAS SOLICITUDES DE LOS PROMOTORES”
Desarrollar un proyecto de almacenamiento no es lo mismo que desarrollar un parque fotovoltaico, aunque a veces se asuma que sí. ¿Cuáles son las diferencias críticas que un promotor debe entender antes de meterse en BESS?
Las diferencias críticas se centran en tres aspectos principalmente: el acceso y conexión, la gestión del riesgo técnico y el modelo de negocio. En BESS, la tramitación del punto de conexión puede ser de generación para verter a la red y de demanda para poder cargar de la red en lugar de la propia fotovoltaica, lo que introduce mayor complejidad con los operadores de red (REE y distribuidoras). De otro lado, gestionar una planta híbrida es significativamente más complejo que una planta convencional. Requiere un Energy Management System (EMS) avanzado. Hay que decidir en milisegundos si la energía producida se vierte a la red, se almacena en las baterías o si la red carga las baterías, la degradación de las celdas de las baterías y los ciclos de carga/descarga exigen un control de la operación mucho más exhaustivo. Una mala gestión de los ciclos de carga puede destruir la rentabilidad del activo a largo plazo. Y por último el modelo de negocio, mientras que en la fotovoltaica el modelo tradicional se basaba en producir y vender (o ir a PPA), en BESS dependemos del arbitraje de precios, los mercados de servicios de ajuste y la capacidad, lo que requiere un enfoque financiero sustancialmente diferente.

La hibridación con renovables existentes se presenta como una de las vías más eficientes para añadir almacenamiento al sistema. ¿Qué ventajas reales aporta integrar baterías en una planta fotovoltaica o eólica frente al stand-alone, y está acompañando el marco regulatorio actual a esa apuesta?
La principal ventaja es la optimización de la infraestructura existente, se aprovecha el mismo punto de conexión a la red y las mismas infraestructuras de conexión, lo que reduce drásticamente el CAPEX y los tiempos de desarrollo en comparación con un proyecto stand-alone. Otras de las ventajas es que hibridar una planta fotovoltaica con sistemas de almacenamiento puede funcionar sin capacidad de demanda, cargando las baterías de la propia fotovoltaica, lo cual no puede ocurrir en un sistema stand-alone.
Respecto al marco regulatorio, aunque se han dado pasos importantes para priorizar y simplificar la hibridación, la velocidad de la tramitación administrativa y la clarificación de la capacidad de demanda aún van un paso por detrás de las solicitudes de los promotores.
El RD 997/2025 ha traído cambios relevantes en la definición de potencia instalada, en la exención ambiental para proyectos dentro de la poligonal original y en la reducción de plazos. ¿Está siendo realmente un facilitador del despliegue BESS, o la complejidad en la interpretación práctica está neutralizando parte de ese avance?
El RD 997/2025 ha sido positivo y una declaración de intenciones clara por parte de la administración para acelerar los plazos. La exención ambiental para proyectos dentro de la poligonal original era una idea fundamental pero realmente no se está considerando la poligonal original, el criterio que estamos viendo como más firme es que se está considerando el vallado final lo que implica que existe terreno evaluado ambientalmente y que no se está considerando. En la práctica, la disparidad de criterios en la interpretación por parte de las distintas delegaciones autonómicas y organismos competentes generan controversia y retrasos en los proyectos al existir interpretaciones diferentes en función de la ubicación del proyecto. En resumen, el texto legal es bueno, pero la agilidad real dependerá de que las administraciones unifiquen criterios prácticos y cuenten con los recursos necesarios para procesar la avalancha de expedientes.
“DESDE TEXLA APOSTAMOS POR UN ACOMPAÑAMIENTO INTEGRAL FUNDAMENTADO EN NUESTRA EXPERIENCIA EN EL DESARROLLO DE PROYECTOS DESDE LA BASE. NO ENTENDEMOS EL ALMACENAMIENTO DE FORMA AISLADA”
Si tuviera que señalar el principal cuello de botella hoy para que un proyecto de almacenamiento pase de la fase de desarrollo a la puesta en servicio, ¿cuál sería? (La tramitación administrativa, la cadena de suministro, la financiación…)
Aunque en estos momentos se ha disparado la tramitación y el desarrollo de proyectos BESS, realmente pocos proyectos están en fase de ponerlos en servicios, no obstante realizando una buena planificación la fase de desarrollo y compra de equipos pueda estar controlada, pero para que los proyectos pasen de «papel» a construcción y consigan una financiación, el mercado español necesita señales de precio a largo plazo estables, algo que el arbitraje de precios, los mercados de servicios de ajuste y la capacidad, deben terminar de consolidar.

Mucha gente piensa que una batería simplemente «almacena energía», pero detrás existe una enorme complejidad técnica y operativa. ¿Qué variables críticas hay realmente que gestionar en un sistema BESS?
Una batería es un activo vivo y dinámico. Más allá de acumular energía, la clave está en gestionar variables críticas como el Estado de Carga (SoC), el Estado de Salud (SoH) de las celdas, la degradación térmica y la seguridad física del sistema (prevención de fugas térmicas o thermal runaway). Operativamente, hay que predecir con exactitud milimétrica cuándo cargar (al coste más bajo o cuando hay excedente propio) y cuándo descargar (maximizando ingresos), todo ello respetando los límites de garantía del fabricante y minimizando el desgaste físico de los componentes químicos de las celdas. Como se ha indicado previamente, una mala gestión de los ciclos de carga puede destruir la rentabilidad del activo a largo plazo.
“EN CINCO AÑOS VEREMOS UN MERCADO COMPLETAMENTE MADURO, COMPETITIVO Y PROFUNDAMENTE INTEGRADO. LAS BATERÍAS YA NO SE VERÁN COMO UNA TECNOLOGÍA EXPERIMENTAL”
Los EMS, las Virtual Power Plants o la agregación de activos empiezan a ganar protagonismo. ¿Vamos hacia un sistema donde el software y la inteligencia operativa tendrán tanto peso como la propia infraestructura energética?
Efectivamente, el verdadero valor diferencial residirá en la toma de decisiones. Los sistemas de gestión de energía (EMS) avanzados y el software de las Virtual Power Plants (VPP), impulsados por inteligencia artificial y algoritmos, serán los encargados de tomar decisiones en tiempo real frente a mercados eléctricos cada vez más instantáneos y complejos. Quien disponga de la mejor integración y mejor software de optimización operativa obtendrá una rentabilidad sustancialmente mayor de sus activos.
¿Dónde cree que estará el mercado del almacenamiento energético en España dentro de cinco años?
En cinco años veremos un mercado completamente maduro, competitivo y profundamente integrado. Las baterías ya no se verán como una tecnología experimental, sino como un elemento estándar de cualquier nueva instalación de generación renovable. Además, para entonces la regulación habrá madurado lo suficiente como para ofrecer ingresos recurrentes y predecibles, haciendo del BESS una clase de activo financiero altamente atractiva y de bajo riesgo.
En un contexto donde convergen generación, almacenamiento, operación y red, ¿qué visión aporta Texla al mercado, especialmente en proyectos híbridos y BESS?
Desde Texla apostamos por un acompañamiento integral fundamentado en nuestra experiencia en el desarrollo de proyectos desde la base, partiendo del análisis técnico inicial hasta la operación de los sistemas de almacenamiento. No entendemos el almacenamiento de forma aislada, sino como la pieza que aporta flexibilidad y estabilidad al sistema eléctrico. Nuestra fortaleza radica en el diseño particular, analizando cada nudo de conexión y las restricciones técnicas para desarrollar proyectos híbridos óptimos, minimizando riesgos y asegurando la máxima viabilidad técnica y económica de la inversión desde el primer día.

El almacenamiento llega a los territorios con una narrativa distinta a la de la fotovoltaica: ocupa menos superficie, pero plantea preguntas nuevas sobre seguridad, incendios o convivencia con el entorno. ¿Cómo se construye hoy la licencia social de un proyecto BESS, y qué errores no nos podemos permitir como sector si queremos que el despliegue del almacenamiento no repita las tensiones que ya hemos vivido con otras renovables?
Con las BESS hay que tener transparencia absoluta y tenemos que saber trasladar técnicamente el funcionamiento de los sistemas de almacenamiento. Es cierto que el impacto visual y la ocupación del suelo son mínimos en comparación con una planta fotovoltaica, pero el desconocimiento tecnológico puede generar temores en las comunidades locales respecto a la seguridad y el riesgo de incendios.
El error que no nos podemos permitir es el secretismo o la falta de comunicación temprana. Como sector, debemos explicar de forma proactiva que los sistemas BESS modernos cuentan con estrictos estándares internacionales de seguridad, sistemas de extinción automática de última generación y monitorización 24/7. Debemos involucrar a los municipios desde las fases iniciales del desarrollo, integrando sus preocupaciones y demostrando que somos un vecino industrial seguro, para evitar recibir requerimientos por parte de las administraciones y organismos involucrados que hagan que los proyectos no sean factibles con el entorno.